Buenas prácticas empresariales para el nuevo esquema de Cancelación CFDI

Publicado: 3 Oct 2018 Por: Omar Barrera Dávila

En 2014, el uso del Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI) fue establecido como obligatorio para los contribuyentes que comercializan servicios o productos. Sin importar el tamaño o giro del negocio, todos sin distinción, deben emitir y recibir facturas electrónicas por sus actividades de compra y venta.

Hasta ahí la historia se cuenta bien. Mas comenzó a darse una práctica poco sana entre quienes vendían el servicio o producto: cancelar las facturas sin dar aviso.

Los motivos de cancelación iban desde errores en  los comprobantes hasta casos en donde estaba claro no reconocer el ingreso y así evitar pagar los impuestos correspondientes. Cual fuere la situación, el principal afectado resultaba ser el contribuyente receptor.

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) terminaba reportando inconsistencias en las declaraciones de impuestos, principalmente en los gastos que buscaban hacerse deducibles. Era hasta ese momento, que se daban por enterados de la cancelación de las facturas, pese a que ya habían realizado el pago.

En ese sentido, el contribuyente que busca cumplir con sus obligaciones fiscales y hacerse acreedor a la devolución que le corresponde no lo podía hacer, mientras que el emisor de la factura —que es quien  canceló— termina declarando menos ingresos. La opción era llegar a una negociación y acuerdo a find e corregir en las declaraciones complementarias. Pero si ya se estaba en otro ejercicio fiscal, la situación era más complicada.

Debido a las quejas de cancelaciones injustificadas o dolosas de facturas ya pagadas, el SAT tomó la decisión de corregir. La reforma al Código Fiscal de la Federación (CFF) para el 2017 modificó el artículo 29-A, con el cual se habilita a los contribuyentes receptores del CFDI para que sean informados de dicha cancelación y estén en posibilidad de aceptarla o rechazarla.

Esto, que a partir del 1 de noviembre será una obligación, es la esencia del nuevo esquema de cancelación de CFDI con lo cual se busca dar certeza jurídica y seguridad a los contribuyentes.

Pero en tanto llega esa fecha: ¿qué hacer si actualmente el proceso de cancelación de las facturas la genera el emisor de forma automática?

Primera buena práctica: no perder de vista el estatus de las facturas

No olvidemos que aún cuando exista una cancelación por parte del emisor, esta se debe reportar al SAT. En ese sentido, una rutina a establecer como receptores consiste en el monitoreo de las facturas en el portal del SAT para conocer su estatus.

En dado caso que exista la cancelación, conocer los motivos y entonces solicitar que vuelva a generarse el comprobante.

Segunda buena práctica: control de facturas

De cualquier modo habrá que tener un control interno utilizando un software administrativo para:

  • Actualizar catálogos de productos y/o servicios: Esto ayudará a que la información que se incluye en los comprobantes sea la más reciente y así reducir los errores de datos al momento de emitir la factura.
  • Avisos al receptor: a fin de emprender acciones de notificación o aviso al receptor sobre la cancelación de facturas, puede hacerse una cancelación de uso interno.

Tercera buena práctica: prepararse para la Cancelación con aceptación

Para estar listos, revisar la activación y uso del Buzón Tributario. Recordemos que será a través de ese medio por el cual se notificarán las solicitudes de cancelación a fin de que estas sean aceptadas o rechazadas por el receptor.

Conocer los términos generales sobre el nuevo esquema de cancelación. Para lo cual puedes consultar nuestro blog sobre el tema: Cancelación de CFDI, ¡todo lo que necesitas saber!

El nuevo esquema entrará en vigor a partir del 1 de noviembre: ¡marca esa fecha en tu agenda!

Topics: #MejoraTuNegocio, Tendencias Fiscales

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